realme anunció ayer en un evento celebrado online su colaboración con TÜV Rheinland con el objetivo de crear nuevos estándares de calidad para smartphones. Basándose en una  investigación sobre las preferencias de los usuarios jóvenes, realme y TÜV Rheinland han creado conjuntamente la Certificación TÜV Rheinland de Alta Fiabilidad para Smartphones, basada en la experiencia de los primeros 3 años de ciclo de vida. Además, el realme C21 será el primer smartphone de la serie C en obtener esta certificación.

Una nueva certificación de calidad de la mano de TÜV Rheinland

realme ha colaborado con TÜV Rheinland en un nuevo certificado de fiabilidad para llevar sus procedimientos de control de calidad al siguiente nivel. realme es la primera marca de smartphones del mundo en obtener la certificación de alta fiabilidad de TÜV Rheinland, mediante la que se establecerá un conjunto de procedimientos estándar para realizar controles de calidad y pruebas en todos sus smartphones.

Después de más de ocho meses de investigación y pruebas, ambas compañías han creado conjuntamente la Certificación TÜV Rheinland de Alta Fiabilidad para Smartphones, que sirve como estándar industrial de referencia para los principales mercados del mundo.

Para conseguir este sello de calidad, el proceso abarca 23 pruebas, entre las que se incluyen diez escenarios de uso diario, como caídas, desgaste y roturas; siete en entornos extremos, como temperaturas muy altas, humedad o variaciones de voltaje; y seis pruebas relativas a los componentes internos.

Fabricación inteligente y automatizada

Para seguir fabricando productos de alta calidad, realme ha invertido en el desarrollo de su fábrica inteligente, que pretende estar totalmente automatizada en un futuro próximo. De este modo, la marca podrá mejorar la eficiencia y la precisión de los complejos procesos de fabricación.

Uno de estos ejemplos de automatización es la línea de producción SMT (Tecnología de Montaje Superficial, por sus siglas en inglés), encargada de colocar los componentes en la placa base. La tasa de automatización actual en la fábrica inteligente es del 87,5%, lo que ya está muy por encima de los estándares de la industria. Gracias a la capacidad de automatización de la Inteligencia Artificial, la fábrica inteligente de realme puede producir 60 millones de dispositivos al año.

Aunando diseño y tecnología

realme cree que los productos de alta calidad parten de un pensamiento centrado en el diseño, por eso los smartphones de realme están diseñados en torno a un acabado que marca tendencia y a una tecnología de vanguardia, por eso la compañía diseña sus productos pensando primero en la calidad. realme sigue estrictamente estos principios y criterios a la hora de concebir cualquier producto. Todos los productos necesitan tener un diseño que marque tendencia, impulsado por una tecnología innovadora, y producirlos mediante un riguroso control de calidad, por ello los smartphones pasan por un proceso de diseño en 6 etapas. Además, el equipo de control de calidad participa en cada una de las fases para comprobar la calidad del producto y si el producto no cumple con estos estándares, el equipo de tiene derecho a veto y los productos rechazados son rediseñados desde cero.

Calidad diseñada para nativos digitales

Tomando como referencia los escenarios de uso del smartphone de los usuarios más jóvenes, como son los viajes y los deportes de riesgo al aire libre, realme ha realizado pruebas más exhaustivas en entornos similares.

Para soportar las caídas accidentales en deportes al aire libre, como el skateboarding o el parkour, los productos se someten a pruebas de caída muy agresivas a una altura de hasta 1,8 metros sobre diferentes superficies. realme también simula temperaturas extremas desde 40 grados bajo cero hasta 75 grados al aire libre para asegurarse de que todos los productos de realme pueden mantenerse en funcionamiento.