Reconozco que cada vez me cuesta más sorprenderme con un robot aspirador. Hemos llegado a un punto en el que muchos modelos son capaces de aspirar, fregar, volver a su base, vaciarse solos y hasta ponerse a limpiar las mopas sin que nosotros tengamos que intervenir prácticamente para nada. Pero cuando un dispositivo consigue que realmente te olvides de las tareas de limpieza del día a día, hay que reconocerlo.
Eso es precisamente lo que me ha ocurrido con el Dreame L10s Ultra Gen 3, un robot aspirador y friegasuelos que hemos estado utilizando en casa prácticamente día sí y día también y del que, después de este tiempo de uso, solo puedo hablar maravillas.
No estamos ante un robot que simplemente pasa por casa y recoge cuatro pelos. El L10s Ultra Gen 3 es uno de esos dispositivos que empiezan a formar parte de la rutina del hogar hasta el punto de que cuesta imaginar cómo lo hacíamos antes. Y buena parte de la culpa la tiene su combinación de una enorme potencia de aspiración, un sistema de fregado realmente competente y, sobre todo, ese pequeño «brazo» extensible que consigue llegar a lugares donde otros robots simplemente no pueden.
Un robot pensado para trabajar todos los días
Una de las cosas que más me han gustado del Dreame L10s Ultra Gen 3 es precisamente su filosofía de funcionamiento. No necesitas estar pendiente de él ni preparar la casa cada vez que quieres ponerlo en marcha. Lo programas, eliges las zonas que quieres limpiar y dejas que haga su trabajo.
En mi caso, esto es especialmente interesante porque el robot ha estado funcionando con mucha frecuencia. Y cuanto más lo utilizas, más sentido tiene un dispositivo de estas características: no tienes que esperar a que el suelo esté realmente sucio para limpiar. Puedes mantenerlo en buenas condiciones prácticamente todos los días.
Dreame ha equipado este modelo con una potencia de succión Vormax de hasta 25.000 Pa, una cifra considerable que permite enfrentarse tanto al polvo y las pequeñas partículas como a pelos y suciedad más pesada.
En la práctica, lo que yo he podido comprobar es que el aspirado funciona realmente bien. El suelo queda limpio y, sobre todo, no tienes esa sensación de que el robot simplemente ha movido la suciedad de un lado para otro.
Y entonces llega el fregado
Si el aspirado me ha gustado, el sistema de fregado es probablemente uno de los grandes motivos por los que recomendaría este robot.
El L10s Ultra Gen 3 utiliza el sistema DuoScrub, basado en dos mopas giratorias que ejercen presión sobre el suelo mientras avanzan. Además, podemos ajustar el nivel de humedad de las mopas en hasta 32 niveles diferentes para adaptar la limpieza a cada situación.
Y aquí sí que he notado una diferencia importante frente a los robots que simplemente arrastran una mopa húmeda por el suelo.
El resultado después de una limpieza completa es francamente bueno. Cuando termina, el suelo queda limpio, con ese aspecto de suelo recién fregado que todos queremos conseguir pero que, siendo sinceros, no siempre tenemos ganas de conseguir nosotros mismos.
En casa lo hemos estado utilizando de manera recurrente y la sensación es precisamente esa: el suelo se mantiene impecable con muy poco esfuerzo por nuestra parte.
Para mí, este es uno de los puntos más importantes de un robot aspirador. No quiero un dispositivo que me obligue a estar pendiente de él constantemente. Quiero pulsar un botón, o programarlo, y olvidarme.
Y el Dreame L10s Ultra Gen 3 cumple perfectamente con esa filosofía.
El pequeño brazo que marca la diferencia
Pero si tuviera que quedarme con una característica concreta del L10s Ultra Gen 3, probablemente sería su sistema de doble brazo flexible.
Aquí Dreame ha hecho algo que parece sencillo sobre el papel, pero que en el uso diario tiene muchísimo sentido.
Durante el fregado, la tecnología MopExtend RoboSwing permite que la mopa se extienda hasta unos 4 centímetros, acercándose mucho más a los bordes, las patas de las sillas y las zonas complicadas. Durante el aspirado también encontramos un cepillo lateral extensible que ayuda a alcanzar esquinas y zonas próximas a muebles.
Y es justo aquí donde un robot convencional suele dejarte ese pequeño margen de suciedad que después tienes que solucionar tú.
Porque todos sabemos cómo funciona esto: el robot limpia prácticamente toda la habitación, pero llega a una esquina y deja un par de centímetros sin tocar. Después pasa lo mismo alrededor de una pata de una silla o junto a un mueble.
Con el Dreame L10s Ultra Gen 3 esa situación se reduce considerablemente.
El brazo se extiende cuando lo necesita y permite que la mopa llegue mucho más cerca de los bordes. Es una de esas funciones que quizá no parecen revolucionarias cuando lees las especificaciones, pero que después de utilizar el producto entiendes perfectamente por qué están ahí.
Y cuando ves cómo se acerca a las patas de las sillas y consigue limpiar zonas que normalmente quedarían fuera del alcance, es inevitable pensar: «esto sí que tiene sentido».
Una estación que hace prácticamente todo
Otro de los motivos por los que el L10s Ultra Gen 3 resulta tan cómodo es su estación PowerDock.
El robot no necesita que estemos constantemente vaciando el depósito o limpiando las mopas después de cada uso. La estación se encarga automáticamente de buena parte de estas tareas.
Tenemos una bolsa de polvo de 3,2 litros, con una autonomía anunciada de hasta 100 días en las condiciones de prueba del fabricante. También encontramos depósitos de agua limpia y sucia de 4,5 y 4 litros, respectivamente.
Esto cambia bastante la experiencia de uso.
Porque una cosa es tener un robot aspirador que limpia bien y otra muy distinta tener uno que, además, requiere poca atención. En mi opinión, la segunda es mucho más importante.
No quiero comprar un robot para después tener que estar vaciándolo todos los días, limpiando la mopa manualmente y revisando constantemente sus depósitos.
Aquí la estación se convierte prácticamente en el centro de operaciones del sistema.
El robot vuelve a ella cuando termina y la propia base se encarga de tareas como el vaciado del polvo y la limpieza de las mopas.
Limpieza de las mopas y mantenimiento
Dreame también ha trabajado en la propia estación para intentar mantener las mopas y la zona de lavado en mejores condiciones.
El sistema AceClean DryBoard utiliza 20 boquillas de pulverización para limpiar la placa de lavado mientras las mopas giran y, posteriormente, evacúa el agua sucia.
Lo importante para mí es que el robot no termina una sesión de fregado y deja las mopas abandonadas y húmedas dentro de la base.
Todo está pensado para que el mantenimiento sea lo más automático posible.
Y esto, unido al vaciado automático del polvo, hace que el L10s Ultra Gen 3 sea uno de esos electrodomésticos que puedes poner a trabajar con frecuencia sin que cada uso se convierta en una nueva tarea doméstica.
También sabe qué hacer con las alfombras
Si tienes alfombras en casa, el robot también cuenta con funciones específicas para gestionarlas.
Las mopas pueden elevarse hasta 10,5 mm, permitiendo que el robot pase por determinadas alfombras sin mojarlas. Además, desde la aplicación podemos configurar diferentes estrategias de limpieza, incluyendo aspirar primero la alfombra o utilizar una limpieza más intensiva.
Es una función importante porque uno de los problemas de los robots que aspiran y friegan es precisamente qué hacer cuando encuentran una alfombra.
Aquí el L10s Ultra Gen 3 intenta solucionar ese problema de forma bastante inteligente.
Navegación y mapas
Por supuesto, toda esta tecnología no serviría de mucho si el robot se perdiera por casa o chocara continuamente contra los muebles.
El L10s Ultra Gen 3 utiliza Pathfinder para realizar un escaneo de 360 grados del entorno y planificar las rutas de limpieza, mientras que el sistema 3DAdapt ayuda a detectar y evitar obstáculos. También permite almacenar hasta cuatro mapas para viviendas de varias plantas.
Durante el uso diario, esto se traduce en algo muy sencillo: el robot sabe por dónde tiene que ir y vuelve a donde tiene que volver.
Y esa debería ser la norma en un robot de esta categoría.
No quiero dedicar tiempo a rescatarlo de debajo de una mesa o recolocarlo porque se ha quedado atascado. Quiero que haga su trabajo y que vuelva a la base.
Una batería preparada para sesiones largas
En el apartado energético, el L10s Ultra Gen 3 incorpora una batería de 5.200 mAh. Dreame indica una autonomía de hasta 231 minutos y una cobertura de 156 metros cuadrados en determinadas condiciones de laboratorio, por lo que, como siempre, las cifras reales dependerán del modo de limpieza, la potencia seleccionada y la distribución de la vivienda.
Para una vivienda convencional, me parece más que suficiente.
Y si necesita volver a cargar, el sistema también está preparado para hacerlo y continuar posteriormente con su trabajo.
Una aplicación que convierte el robot en algo mucho más inteligente
Como ocurre con prácticamente cualquier robot aspirador moderno de Dreame, buena parte de la experiencia pasa por la aplicación.
Desde ella podemos gestionar los mapas, seleccionar habitaciones o zonas concretas, establecer diferentes niveles de aspiración, ajustar la humedad de las mopas y definir estrategias de limpieza.
Tenemos cinco niveles de potencia de aspiración y diferentes opciones para adaptar el fregado a nuestras necesidades.
Lo interesante es que, una vez configurado todo a nuestro gusto, podemos olvidarnos bastante de la aplicación.
Y para mí eso es una buena señal.
La tecnología debería facilitarnos la vida, no convertirnos en operadores de una nave espacial.
¿Es perfecto?
No existe el robot aspirador perfecto y este tampoco lo es. Hay que tener en cuenta que estamos ante un equipo con una estación bastante grande, por lo que necesitarás encontrarle un lugar adecuado en casa. La propia estación mide aproximadamente 457 x 340 x 590 mm, mientras que el robot tiene unas dimensiones de 350 x 350 x 97 mm.
También hay que tener en cuenta que muchas de sus funciones más avanzadas tienen sentido cuando el robot trabaja de forma habitual y la casa está razonablemente preparada para que pueda desplazarse.
Pero, sinceramente, después de haberlo utilizado en casa de manera tan frecuente, me cuesta encontrarle pegas importantes dentro de lo que yo busco en un robot de este tipo.
Mi experiencia con el Dreame L10s Ultra Gen 3
Después de utilizarlo día sí y día también, mi conclusión es bastante clara: me ha encantado.
Y creo que esa es la mejor forma de explicar la experiencia con un producto de este tipo.
El Dreame L10s Ultra Gen 3 no destaca únicamente por tener una cifra enorme de Pa en la caja o por acumular nombres de tecnologías con el típico «Ultra», «Pro», «Max» y compañía. Lo importante es cómo funcionan todas esas tecnologías cuando las juntas.
Aspira muy bien.
Friega realmente bien.
La estación automatiza buena parte del mantenimiento.
La navegación funciona correctamente.
Y ese brazo extensible consigue que el robot llegue mucho más cerca de esquinas, bordes, patas de muebles y zonas donde normalmente tenemos que terminar nosotros la limpieza.
Pero lo que más valoro es otra cosa: hemos podido utilizarlo prácticamente todos los días sin tener que estar pendientes de él.
Y eso, al final, es exactamente lo que espero de un robot aspirador.
Un robot que recomiendo sin demasiadas dudas
El Dreame L10s Ultra Gen 3 me parece uno de esos productos que consiguen justificar su presencia en casa rápidamente.
No sustituye absolutamente todas las tareas de limpieza, evidentemente. Pero sí consigue reducir muchísimo la necesidad de estar constantemente aspirando y fregando manualmente.
Y cuando ves que después de comer, después de un día de uso normal o simplemente porque toca, el robot se pone en marcha, recorre la casa, aspira, friega, limpia sus mopas y vuelve a su estación, empiezas a preguntarte cómo podías vivir sin él.
Especialmente recomendable me parece para quienes quieren mantener el suelo limpio a diario sin dedicar tiempo a hacerlo, para casas con bastante movimiento y, por supuesto, para quienes valoren especialmente la función de fregado.
En mi caso, el gran protagonista es ese pequeño brazo extensible. Puede parecer un detalle más en la ficha técnica, pero en el día a día es precisamente lo que consigue que el robot se acerque mucho más a una limpieza realmente completa.
El resultado final es un suelo limpio, fregado y con ese aspecto de «lo he dejado como los chorros del oro» sin que haya tenido que pasarme la tarde con la aspiradora y la fregona.
Por eso, después de haberlo probado en casa, solo puedo decir una cosa: el Dreame L10s Ultra Gen 3 es muy recomendable.
Y si estás buscando un robot aspirador capaz, autónomo y que realmente te quite trabajo de encima, este Dreame debería estar, como mínimo, entre tus candidatos.







